El origen.
Desde septiembre de 1902, DMG cuenta con un nombre de marca de éxito, protegido por una patente: «Mercedes». Pero todavía falta un emblema característico. Entonces Paul y Adolf, los hijos de Gottlieb Daimler, se acuerdan de que su padre había utilizado una estrella como símbolo en el pasado.
Entre 1872 y 1881, Gottlieb Daimler había sido director técnico de la Gasmotorenfabrik de Deutz. Al empezar a trabajar allí marca con una estrella el lugar donde se encontraba su casa en una vista panorámica de Colonia y Deutz. Le dice a su mujer que esa estrella coronaría su fábrica y le traería el éxito algún día.
La junta directiva de la Daimler-Motoren-Gesellschaft acepta la sugerencia y registra una estrella de tres puntas y otra de cuatro como emblema comercial en junio de 1909. Ambas quedan legalmente protegidas, pero sólo empieza a utilizarse de inmediato la primera, que pasa a guarnecer el radiador de los vehículos como figura tridimensional a partir de 1910.
La estrella de tres puntas está destinada a convertirse en símbolo de los esfuerzos de Daimler por lograr la motorización universal «por tierra, mar y aire». A lo largo de los años exhibe diversos complementos. En 1916, por ejemplo, aparece inscrita dentro un círculo que muestra cuatro estrellas pequeñas y la palabra Mercedes o bien el nombre de las fábricas de DMG Untertürkheim o Berlín-Marienfelde.
En noviembre de 1921, DMG solicita la protección de modelos de utilidad para nueve variantes de su emblema comercial e inscribe en la oficina de patentes una estrella tridimensional de tres puntas inscrita en un anillo, incluyendo la versión como mascota de radiador. El registro como emblema comercial tiene lugar en agosto de 1923.