Bastidor de travesaños: la base portante.

El bastidor de travesaños es aval de una estabilidad y una resistencia perfectas en cualquier situación.

El bastidor de travesaños, formado por chapas de acero de 3-4 mm de espesor, constituye la base de la Clase G.
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Bastidor de travesaños: la base portante.

El bastidor de travesaños es aval de una estabilidad y una resistencia perfectas en cualquier situación.

Las chapas de hasta 4 mm de espesor del bastidor de la Clase G están ensambladas mediante más de 5.000 puntos de soldadura.

Las chapas de hasta 4 mm de espesor del bastidor de la Clase G están ensambladas mediante más de 5.000 puntos de soldadura.

De ese modo, la Clase G con su bastidor de travesaños como plataforma es menos sensible al deterioro y permite asumir mayores cargas que si se utiliza una carrocería autoportante; además, resulta extraordinariamente durable, lo que contribuye a conservar el valor del vehículo. Con excepción de los ejes, el bastidor de travesaños es el punto más bajo del vehículo, sin componentes que sobresalgan por abajo. De ese modo, el bastidor queda protegido de contactos indeseados con el suelo al circular fuera del asfalto. El bastidor se somete a un proceso de revestimiento con pintura en polvo, tratamiento superficial y pintura de acabado como protección contra la corrosión. Todos los espacios huecos se rellenan con cera caliente. La carrocería recibe una imprimación por inmersión cataforética, y en el piso del vehículo se aplica un revestimiento adicional de plástico. De ese modo, la Clase G no ofrece prácticamente superficies sensibles al agua, la nieve, la sal antihielo o la arena del Sáhara.