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Del 28 de marzo al 5 de abril, Bogotá no solo fue sede de una nueva edición del WTA 250. Se convirtió en el punto de partida de la temporada sobre polvo de ladrillo y en el escenario donde el tenis femenino volvió a concentrar la atención del mundo.

En este contexto, la WTA y Mercedes-Benz marcaron el inicio de una alianza global que redefinió la presencia de la marca en el deporte. Desde 2026, la estrella alemana se consolidó como uno de los principales patrocinadores del circuito y el único del sector automotriz, impulsando su crecimiento y proyección internacional.

Una historia que continuó su legado

El torneo, disputado en el Country Club de Bogotá, reafirmó el legado de la histórica Copa Colsanitas, que durante más de cuatro décadas ha sido una plataforma clave para el tenis femenino en la región.

Con la presencia de figuras como Camila Osorio, quien regresó en busca de un nuevo título, y el impulso de nuevas generaciones, Colombia volvió a demostrar su lugar dentro del circuito internacional.

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Más que un torneo, una experiencia

Más allá de la competencia, el evento ofreció una experiencia integral. Los asistentes no solo vivieron partidos de alto nivel, también se acercaron al universo de Mercedes-Benz a través de test drives, actividades interactivas y espacios diseñados para conectar con la emoción del deporte.

Cada momento estuvo pensado para ir más allá de lo esperado y transformar la forma de vivir el tenis.

El inicio de una nueva etapa

Después de torneos como Indian Wells y Miami, el paso del circuito por Bogotá marcó el inicio de la temporada sobre polvo de ladrillo.

Un momento clave dentro del calendario internacional.
Y un escenario donde no solo comenzó una nueva etapa del circuito, sino también una nueva forma de vivirlo.

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